Anoche que llovió mucho, salí a caminar un poco, me puse mi impermable y caminé por el centro de la ciudad; las calles estaban solas, hacía frío y siendo domingo mucha gente estaba dentro de la iglesia escuchando misa, cerca de la plaza central, una señora de avanzada edad caminaba apresurada a la catedral, de pronto resbaló y cayó sobre su espalda, no había nadie cerca y corrí hacia ella, inmediatamente me agaché y le dije: -qué putazo se dió!- ... me alejé con dolor de estómago de risa.
¶ el Villano lo dijo a las7:45 PM |
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El desmadre se encuentra del otro lado de la puerta.